7 de octubre de 2026

Todos los que llevamos un tiempo con Meshtastic tenemos una historia de nodo en peligro. Esta es la de Juan Carlos, EA5WA, y tiene hotel en Granada, sexto piso, viento y mucho hilo dental.
Era 24 de agosto. Juan Carlos estaba de viaje en Granada y había dejado su T1000e en la ventana de la habitación, haciendo de nodo, como mandan los cánones. Lo que no recordaba era que estaba ahí. Abrió la ventana y vio cómo el T1000e caía desde un sexto piso hasta una terraza del hotel sin acceso.
Su primer mensaje al grupo fue:
“Yo acabo de ver caer mi T1000e desde un sexto piso a una terraza del hotel sin acceso… 😢”

Y luego, ya sin remedio:
“He abierto la ventana sin acordarme que lo tenía allí… DEP 😂😂😂”
El grupo no tardó en reaccionar. Pablo, EA5JSQ, ya tenía el epitafio listo: “DEP T1000e, 2026-2026”. Y añadió: “No es el primero que muere en este grupo.”
Juan Carlos hizo una foto desde la ventana para ubicar el siniestro: “Si hacéis zoom lo veréis.” Se ve una terraza de piedra rosada con un lucernario de cristal, escaleras al fondo y muchos metros de vacío. Ahí abajo estaba el nodo, y no había forma de bajar a por él.

Fue a recepción a pedir ayuda y esperaba que el de mantenimiento sacara una escalera. Mientras tanto, el chat apostaba. Maik dijo: “Apuesto a que va perfecto. Igual alguna esquina chafada.” Emilio habló de heridas de guerra y Jose EA5HIR de una muesca más en el revólver.
Esa misma noche llegó la noticia:
“Está funcionando, me llega por bluetooth.” “Pero no os llego desde Granada.”

Después de seis pisos de caída y tirado en una terraza inaccesible, el T1000e seguía respondiendo por Bluetooth. Desde Granada no llegaba a la malla de Albacete, pero estaba vivo.
Al día siguiente la terraza seguía igual de inaccesible. Según Juan Carlos, en el hotel “no tenían medios” y le pusieron todo tipo de excusas. Pablo no daba crédito: “¿No tienen medios para abrir una puerta o buscar al de al lado?”
Así que Juan Carlos decidió pescarlo él mismo, con lo que tenía en la habitación:

El viento lo puso difícil, y durante un rato la pesca fue imposible. Pero cuando se calmó, llegó el mensaje que todos esperaban:
“Pescao… Chao pescao.” “Una alegría muy grande.”
Con el T1000e ya sobre la mesa, el veredicto fue el que apostaba Maik: operativo. Había aguantado la caída y, según contó, incluso desde el suelo siguió funcionando hasta que se le acabó la batería.

Jose lo resumió: “Qué duros son los T1000.”
Lecciones aprendidas: